Yoga

El yoga es una antiquísima filosofía, mucho más cercana a nosotros de lo que Creemos.

Una sesión de yoga consta de tres partes:

  • La primera parte está compuesta por una serie de asanas o posturas. Realizamos distintos estiramientos corporales a la vez que aprendemos a conocer y sentir nuestro cuerpo.
  • La segunda parte es el pranayama o series de respiraciones. Seguiremos distintas formas de respiración, aprenderemos a respirar de forma consciente, y a utilizar distintas técnicas para diversas funciones corporales, sicológicas y energéticas.
  • La tercera parte es una sesión de relajación. En esta última fase realizaremos distintos tipos de relajación y meditación con el fin de relajar tanto el cuerpo como la mente.

El yoga puede ser realizado por cualquier persona  sin influir ni su estado físico, ni su salud, siempre que sea dirigido por un profesional competente.

Los beneficios del yoga son muchos tanto a nivel físico como psicológico.

  • Nos ayuda a eliminar las tensiones y el estrés inherentes a nuestro estilo de vida.
  • Recuperamos el equilibrio mental y espiritual.
  • Equilibra episodios de insomnio.
  • Regula la tensión arterial.
  • Proporciona masajes a los órganos internos.
  • Tonifica los músculos.
  • Proporciona equilibrio físico.
  • Y un largo etc.


A la hora de practicar yoga la sucesión de las posturas (Asanas) es importante, cada postura tiene su función en su lugar, prepara para la siguiente, complementa la anterior o es una contra-postura.
También es importante realizar primero las asanas  ya que esto nos abre y estimula los canales energéticos (Nadis) . Después las respiraciones – pranayama (con ello aportamos a los nadis prana) y por último la relajación para que el cuerpo lo asimile.
Como dicen las upanisad, un gramo de práctica vale más que toneladas de teoría
“El conocimiento prestado oculta la ignorancia pero no la destruye”
“No es más sabio el que más sabe, sino el que más comprende”
Buda afirma “enciende tu propia lámpara. Se tu propio maestro y tu propio discípulo”

Cada hombre es su propia religión viviente.

Quiero mostrar un conjunto de herramientas con las cuales cada uno seamos capaces de encontrarnos dentro de nosotros, sin guías, ni maestros, ni terapeutas. Un conjunto de técnicas encaminadas a permitir y facilitar encontrarnos con lo que realmente somos. Seres de luz, entendiendo por luz, nuestra mejor parte, seres llenos de amor que en algún momento de la vida y por distintas creencias se ha ido ocultando.

Técnicas sin fanatismo, creencia, filosofía, dogmas, sin nada que no nazca de nosotros mismos. Me hacen gracia los correos de crecimiento personal que comienzan por debes de o prohibido, aunque sea prohibido prohibir.

¿Verdad que sería absurdo ir a casa de tu vecino a preguntar donde están colocados los vasos en tu cocina, o donde está el cuadro de los plomos cuando salta la luz? Tú conoces mejor que nadie tu casa, vives en ella, has colocado los armarios, sabes donde se enciende la luz de cada habitación y el golpecito que hay que dar a esa puerta que no cierra del todo bien. Tú también te ocupas de limpiarla,  comprar una planta, que este caliente, adornarla para que te resulte acogedora etc. etc. Si tienes que cambiar de lugar adquieres otra nueva y eres capaz de hacer lo mismo y  además la eliges más bonita ya que quieres ganar con el cambio. Piensa cuantas cosas más haces por tu casa tu solo.

Tenemos otra casa, más importante puesto que es para siempre en esta vida, y más importante al ser la morada de algo más grande. ¿Qué sabemos de esa casa? Nos pasamos la vida preguntando al vecino que hacer con ella. Quizás ha llegado el momento de conocerla, cuidarla, decorarla y repararla por nosotros mismos.